… Esa persona que recibiera a los niños repitiendo mamá, papá y a partir de ella comenzaste a enseñarle a decir y escribir miles y miles de palabras.
… Ser la persona que aprende a amar a todos y cada uno del grupo que te toca cada año; que te dice “te quiero, seño” muchas veces, pero sabes que al crecer te pueden olvidar.
… Ser el albañil que construye imaginarios puentes de tiza que permiten cruzar de orilla a orilla los ríos y hasta el océano.
… Ser el mago creador de sueños, el germinador de la imaginación y la esperanza.
… Ser el ingeniero que gestiona el proyecto de futuro para la patria, desde el cimiento de ella que es la infancia esperanzada, puesta en tus manos para formar.