
“Es un momento muy importante y complejo de nuestro país. Estamos en una de esas encrucijadas de la historia. En la Argentina de hoy existe una división de aguas que no se puede soslayar. Patria o Buitre. Si somos trabajadores somos Patria”, dijo Yasky en el plenario que tuvo lugar en la sede de Foetra.
Acompañado por la dirigencia nacional de la CTA, Yasky destacó “la solidaridad” con Argentina expresada por las centrales de trabajadores de países de América latina en esta lucha contra los fondos buitre y la Justicia de Estados Unidos, a través del juez Thomas Griesa.
“No hubo que esperar ni una semana para recibir el apoyo de las centrales obreras. Sin embargo, hubiéramos tenido que esperar años para obtener la misma actitud de parte de cámaras empresarias y entidades sojeras, si es que éste llegaba”, dijo el dirigente docente ante un auditorio colmado con banderas de adhesión y cánticos.
Yasky le dio también un lugar en su mensaje a la relación con el gobierno nacional al destacar el diálogo que mantiene con los ministros de Trabajo, Carlos Tomada, y de Economía, Axel Kicillof, que ayer se hizo presente en un Seminario que la CTA realizó en una universidad con dirigentes de centrales sindicales de América latina, Grecia y Francia.
Yasky dijo también que la CTA quería “construir una posición política”, pero aclaró que esto no significará “abandonar las demandas”, y adelantó que pedirá al gobierno que el Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil “no se reúna una vez al año, sino en forma regular”.
El titular de la CTA cuestionó a las centrales de trabajadores que en vez de pararse ante las patronales, lo hacen ante un gobierno popular, sin reparar en que si se llega a diez dígitos de desocupación, esos empresarios “van a estar esperando con el cuchillo entre los dientes” y van a hacer caer los niveles actuales de paritarias.
En este marco remarcó el hecho de que haya sido “justo esta semana”, en la que el juez estadounidense Thomas Griesa endureció su posición ante la Argentina, cuando estas centrales de trabajadores hayan convocado a un paro nacional.
De esta manera fijó su posición ante el paro convocado por Hugo Moyano y Luis Barrionuevo para el 28 de agosto, que será el tercero que le hacen a la gestión de Cristina Fernández de Kirchner.
Dijo también que esos sectores están jugando para la “desestabilización” y que “no les alcanza que el gobierno pierda”, sino que “necesitan golpear al gobierno antes que termine el mandato, porque buscan una Argentina ingobernable”.
Yasky definió a estos sindicalistas como “trasvestidos” ya que ahora son “empresarios” y por lo tanto no pueden “defender a los trabajadores” al mismo tiempo.
Yasky marcó su posición del lado de los reclamos de los trabajadores al hablar del impuesto a las Ganancias, y en este sentido señaló que no piden la eliminación de ese tributo, sino su modificación para que no lo paguen los que menos tienen sino los “que más ganan”.
“La eliminación les conviene a los empresarios”, diferenció el dirigente sindical.
Al mismo tiempo, Yasky marcó la necesidad de que los gobiernos populares “se abran más a una alianza con los trabajadores, que son su sustento”, y escuchen sus planteos.
El dirigente consideró que lo que quiere el paro es, precisamente, romper esta alianza y “vaciar este proceso de apoyo de los trabajadores” .
Finalmente, se refirió a la situación de la CTA y dijo que la entidad “no se fracturó” por el resultado de las elecciones, que fue llevado a la justicia por el otro candidato, Pablo Micheli, sino porque se quiso transformar en el sector de la CTA que actúe como rampa de lanzamiento de un candidato.











