
Un informe de la Organización Mundial de la Salud concluyó que la obesidad alcanzó proporciones epidémicas a nivel mundial. La OMS estimó que cada año mueren al menos 2,6 millones de personas a causa de esa enfermedad.
La investigación descartó la antigua teoría que aseguraba que la obesidad era un problema exclusivo de países de altos ingresos y agregó que actualmente también acosa a naciones pobres o en vías de desarrollo. El informe agregó que actualmente mil millones de adultos tienen sobrepeso y estimaron que, si no se actúa seriamente, la cifra superará los 1.500 millones en el 2015. Respecto a los niños, agregaron que hay más de 42 millones de menores de cinco años con sobrepeso. La OMS destacó que la obesidad infantil es uno de los problemas más graves del siglo XXI en cuanto a salud pública Estos chicos tienen mayor riesgo de padecer diabetes y enfermedades cardiovasculares a edades más tempranas, que pueden derivar en muerte prematura y discapacidad, La obesidad es el exceso de peso dado por el aumento de la grasa corporal que puede ser perjudicial para la salud y es resultado de múltiples factores, entre ellos los genéticos, poca actividad física y exceso en el consumo de alimentos (en especial aquellos ricos en grasas y azúcares).
Esto indica que la incorporación temprana de bebidas azucaradas de baja calidad nutricional predispone al aumento de la adiposidad durante la infancia y la adolescencia. El ser obeso significa una disminución en la expectativa de vida de por lo menos 7 años, debido a que la acumulación de la grasa corporal favorece el desarrollo de las enfermedades anteriormente nombradas
Para combatir la obesidad, el apoyo de la comunidad y del entorno personal son fundamentales, la voluntad personal no alcanza en la lucha contra el sobrepeso.
En el caso de los niños, este punto es fundamental, ya que sus elecciones dependen en gran parte de su entorno y de los adultos responsables. Además de comprometer a las familias con niños en actividades familiares que no impliquen medios audiovisuales como la TV, juegos electrónicos, computadora; las escuelas pueden contribuir ofreciendo actividades que entretengan y sociabilicen a los niños y adolescentes, dentro y fuera del horario de estudio, es decir aumentar las oportunidades de ejercicio en la propia escuela y la carga horaria de las clases de educación física.
Las intervenciones en el estilo de vida como la actividad física, la educación nutricional y la terapia de comportamiento, aplicadas junto a la familia en el colegio, pueden resultar eficientes en la reducción del Sobrepeso y la Obesidad en niños y adolescentes Además de reducir la obesidad, las intervenciones en el estilo de vida también colaboran en mejorar otras alteraciones metabólicas de manera proporcional al peso perdido como por ejemplo la diabetes El uso de bebidas con edulcorantes no calóricos sería otra alternativa eficaz en este contexto sin embargo, considerando que las causas de sobrepeso y obesidad son de múltiples factores, la limitación al consumo de bebidas azucaradas tiene que ser parte de una estrategia mayor y más compleja con el objetivo de prevenir y controlar la obesidad. Por ejemplo, enseñando, conociendo e introduciendo los conceptos de una alimentación saludable en la casa, los padres pueden contribuir al tratamiento y prevención de la obesidad infantil.
Las familias que sustituyen la cena por la merienda, saltean el desayuno y le dan prioridad a los alimentos de alto valor energético y bajo valor nutricional, pueden enfrentar problemas con respecto al sobrepeso y a la obesidad en su grupo familiar. Por esa razón, se destaca la importancia del consumo de frutas y hortalizas en la prevención y tratamiento de la obesidad y enfermedades asociadas, especialmente porque la ingesta de estos alimentos se encuentra por debajo de lo recomendado para la población infantil, o se ofrecen a los niños en contextos negativos .
La obesidad infantil «el desequilibrio de la nutrición»
Invertir en la salud de los niños y adolescentes por medio de incentivos para mejorar la alimentación y combatir el sedentarismo es fundamental para prevenir enfermedades metabólicas, con impacto positivo y abarcador en el futuro.
Por la Licenciada en Nutrición:
Laura B. Fernández
M.P.N°88 Fsa. Cap. 22-03-2014











