
Por: Lic. Patricia Cespedes. M.P. N°90
Hoy en día lo que se cuenta son las calorías; que si comemos tantas calorías, tantas calorías se deben quemar, pero ¿Qué es más importante, las calorías o los nutrientes? Las calorías no nutren, los nutrientes si.
Estamos tan acostumbrados al concepto de «pocas calorías» que huimos de alimentos que son buenos para la salud por su cantidad de nutrientes pero contienen muchas calorías y nos van a hacer engordar.
Se le tiene tanto miedo al consumo de algunos alimentos que a pesar de ser altos en calorías son muy buenos para la salud, como es el caso del aguacate, que tiene fibra, potasio, vitamina E, vitaminas del grupo B, vitamina K y C, ácido fólico, omega 3, calcio, hierro, fósforo pero no lo queremos comer porque tiene mucha grasa y muchas calorías siendo que la grasa que tiene el aguacate es saludable.
Lo mismo pasa con la banana, pensamos que no se debe comer porque tiene muchas calorías pero no tenemos en cuenta que tiene fibra, potasio, magnesio, fósforo, zinc, calcio, vitamina A, vitamina C y ácido fólico.
Se podrían mencionar muchos más alimentos como las nueces y almendras o el salmón que siempre se asocian con su algo contenido de grasas a pesar de que estas sean saludables.
Una alimentación saludable debe contener carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales. Dejar algún nutriente fuera de la alimentación es perderse de los beneficios que estos proporcionan.
Es más fácil escoger comida con pocas calorías porque pensamos que no nos van a hacer engordar, la industria alimenticia nos ha enganchado con su publicidad de «sin calorías» o «sólo tiene 15 calorías» pero ¿Dónde mencionan a los nutrientes reales que contiene el producto?
Nos dejamos llevar por lo que dice light o sin calorías y lo compramos sin siquiera leer la etiqueta, porque pensamos que ese producto nos va a ayudar a adelgazar y lo podemos comer o tomar cuando queramos y en grandes cantidades, al fin y al cabo no tiene calorías. Nada más alejado de la realidad. Que un producto sea light o bajó en calorías no significa que se puede consumir a libre demanda y todos los días, ni tampoco significa que no va a hacer daño a la salud y que no va a engordar.
Generalmente estos productos contienen pocos nutrientes esenciales para la salud y contienen importantes cantidades de químicos y sodio; el sodio en las cantidades correctas no es perjudicial; pero dichos alimentos lo contienen en exceso, sobrepasa el requerimiento diario necesario y puede llevarnos a padecer o agravar un cuadro de hipertensión.
Uno de los aspectos más importante a la hora de preparar una comida es determinar si estamos incorporando los nutrientes suficientes y no tanto si es más o menos calórica. Por ejemplo, si nos preparamos una ensalada solo con lechuga, tendrá muy pocas calorías, pero también muy pocos nutrientes. Pero si además le añadimos, aceite de oliva virgen extra, aceitunas, nueces, queso, aguacate, una porción de pastas, etc., su contenido calórico será mayor pero también su aporte nutritivo.
Entonces nos planteamos ¿Por qué los nutricionistas dan guías o menús con cierto número de calorías? Es cierto, los nutricionistas solemos dar guías alimenticias que dicen cuántas calorías debe de consumir en un día, esto es porque si una persona dependiendo su edad, altura, su peso y si estado físico se debe cubrir sus necesidades energéticas. Si una persona requiere de 2000 calorías para poder realizar sus actividades diarias, no se le puede dar una alimentación de 1500 calorías o menos porque entonces se sentiría sin energía y podría incluso enfermar ya que no tiene las calorías necesarias ni los nutrientes necesarios para poder realizar su vida normal.
Tenerle miedo a los nutrientes es como tenerle miedo a la salud. No porque un alimento tenga un alto contenido de calorías significa que es malo, la regla como todo en la vida es no abusar de ellos.
Tener una alimentación saludable no significa comer menos, significa aprender a comer alimentos que ayuden al organismo a estar sano y prevenir enfermedades, significa saber combinar alimentos para que proporcionen la energía necesaria para las actividades diarias y también significa no dejar de comer alimentos que gustan, sino aprender cuando comerlos y en que proporciones.