Emilio Fernández es un joven de la etnia wichi, egresado de la carrera » Profesorado en Matemáticas» de la Universidad Nacional de Formosa
Su pueblo natal es Lote 8, una comunidad situada en el Departamento Ramón Lista, ubicada a 600 kilómetros de la ciudad capital.

Emilio Fernández joven de la etnia wichi, egresado del Profesorado en Matemáticas de la Universidad Nacional de Formosa.
Estudiar en la Universidad, permanecer en la comunidad
Escuchar su mensaje y experiencia conmueve, cómo fue su vida y las dificultades diarias que tuvo que sortear para llegar a su meta.
“yo me forme en la escuela primaria N° 34 de Lote 8 comunidad donde crecí, aprendí a escribir y leer en idioma. Luego en 1998 se creó la EGB 3 extensión del centro educativo N°2 del Nivel Medio de El Potrillo, ahí curse tres años y luego me fui a El Potrillo para culminar la secundaria.”
Experiencias y anécdotas
En este sentido recuerda “cuando se creó la EGB3 teníamos clases en una iglesia. A veces, cuando hacia frio nos juntábamos con mis compañeros, hacíamos un fogón y estudiábamos. Muy sacrificado en ese momento. Cuando nos trasladábamos a El Potrillo íbamos en bicicleta 40 KM. Volvíamos a nuestras casas acalambrados de pedalear y cuando llegaba, mi hermana, muchas veces me recibió con lágrimas en los ojos. Pero lo tomaba como algo que quería hacer, terminar, lograr lo que quería.
Cuando me recibí fue una alegría, fue un triunfo personal y también un triunfo para mi familia, mi pueblo y los jóvenes. Era mostrarles que se podía”
Camino a una educación superior
Y esto solo fue la segunda etapa para Emilio, que inquieto y curioso por saber, comenzó a realizar consultas con los profesores que supieron orientarlo en esa pasión por la materia que le resultaba fácil, sencilla en comparación con otras “me gustaban las matemáticas por vocación, en comparación con Historia u otras parecidas.
Tuve un profesor de Matemáticas que estimulaba mucho este gusto que yo tenía por las Ciencias Exactas, por su forma de explicar. Así que gran parte de mi interés por las Matemáticas tiene que ver con los profesores que he tenido.
Un profesor que se llamaba Adolfo Cristaldo nos explicó y nos ayudó a entender cómo era la vida en la Universidad.
Entonces se me presentó la oportunidad de ir a la Universidad, fui a Formosa, la capital, llegué en el año 2005, no se imaginan el esfuerzo, pero la perseverancia y el propósito claro me permitieron avanzar, querer estudiar, alcanzar mi sueño, disfrutarlo.
Cuando ingresé éramos poquitos unos 25 entre wichi y pilagá. Ahí nos organizamos, estar unidos era lo primero para aprender y estar en un lugar nuevo. Con esa intención en la frente entrábamos a clase, sin importar lo que pensaran. Eso no nos detendría, porque para nosotros no hay diferencias… esas son ideas y nos dejaríamos llevar por eso. Al contrario buscábamos integrarnos, participar….Ahora cuando escucho esa palabra integración doy fe que nosotros lo vivimos desde niños y hoy como jóvenes”
Lazos de reciprocidad
En el año 2013 obtuvo el título de la casa de altos estudios y nunca abandonó a sus compañeros que decidieron seguir el mismo camino.
“Nos organizamos, soy el representante de mis compañeros estudiantes de nivel superior ya sea terciario o universitario porque hoy estudian en la UNaF, en la extensión de Laguna Blanca y en el Instituto Abertazzi.
Actualmente son 105 estudiantes indígenas.
Todos pasaron por escuelas interculturales bilingüe, como yo” lo dice con orgullo.
Hoy el 2015 ,lo encuentra enseñando en su comunidad y deja unas palabras para los jóvenes “lleven adelante sus sueños, los sueños de sus padres, de nuestros ancianos, de los viejos dirigentes. Padres ,acompañen a sus hijos, con esfuerzo y perseverancia, se puede. Yo pude”
